|
Hoy la escuela Motivarte evalúa la cámara Nikon D80, que se encuentra entre las opciones más convenientes en el marco de las DSLR (réflex digitales, con objetivos intercambiables).
Se trata de una cámara de 10.2 megapíxels con montura " Nikon F” y que emplea las conocidas tarjetas SD/HC. Su tarjeta de presentación, en tanto, la conforma unas características de avanzadas junto a un cuerpo de tamaño medio. Conocela en esta prueba a fondo.
Un viaje alrededor del cuerpo La cámara tiene unas buenas dimensiones sin llegar a ser grande o pesado, y está realizado en plástico sólido color negro. La goma que recubre la empuñadura proporciona un agarre exacto, y está tocada por el acento rojo que define la estética Nikon. En la parte posterior se aprecia la pantalla LCD TFT de 2,5 pulgadas protegida por un protector de acrílico transparente antirrayaduras. Este adminículo se puede remover si lo deseamos. La pantalla es muy buena y puede verse sin problemas en todos las ángulos y bajo casi todas las condiciones de luz. También cuenta atrás con la mayoría de los botones de control y el selector de cuatro direcciones. Entre ellos el botón “?” es muy útil: nos permite conocer cada opción del menú con sólo presionarlo. Constituye una ayuda agradable, pues nos evitará en muchas ocasiones tener que releer el manual. 
El visor de la cámara es brillante y si bien es el mayor que los ofrecidos por la competencia (0,95x), no deja de ser algo pequeño. Se pueden activar unas líneas que facilitan componer en tercios (no requiere múltiples pantallas de enfoque intercambiables). Sería importante que el visor informara el ISO al que estamos fotografiando, o mostrara el modo de medición, para no tener que alejar el ojo del visor para comprobar esta información importante. La cámara incluye una pieza de plástico que permite tapar el visor, para que no se produzcan errores de medición de luz si debemos usarla montada en un trípode o alejada del ojo. Por encima, el cuerpo presenta un dial de modo, una panel LCD retroiluminado en verde que administra las funciones de la cámara. En este sector también encontramos el disparador y los botones de compensación, control del modo de Autofoco (simple, continuo o automático), y la modalidad de medición de luz (matricial, central y puntual). Cuando la cámara queda apagada, el panel LCD indicará la cantidad de fotos que podremos realizar con la tarjeta de memoria insertada: podemos así saber cuanta “tarjeta nos queda” al tomarla antes de salir. Al frente la D80 trae el previsualizador de distancia focal y los botones de flash y horquillado. Para elegir todas las funciones de la D80, se oprime el botón correspondiente y se gira el dial trasero: rápido y efectivo. Experiencia personal Las funciones de la cámara son muy personalizables; podemos programarla para que opere de la manera en la que estamos acostumbrados. Podemos programar uno de los botones frontales (“FUNC”) para que cumpla una de ocho funciones posibles: pasar temporalmente a medición puntual, cambiar el modo de trabajo del enfoque, disparar un predestello de flash para la medición en estudio, etc. El modelo evaluado venía provisto con un objetivo kit, el AF-S AF DX Zoom Nikkor 18-135 3.5/5.6G IF ED II, el cual - una vez montado en el cuerpo con sensor DX - convierte sus focales en un factor 1.5x. Se trata de un objetivo equivalente a un 27-200 mm en paso universal, diseñado para realizar foco de manera interna (sin que varíe su longitud al enfocar, o gire su elemento frontal). También posee elementos asféricos, lo que logra una sensible disminución en las aberraciones cromáticas y distorsiones ópticas. Solamente presenta algo de viñeteo en su focal máxima: excelente para su precio. La D80 también se comercializa con un zoom más estándar de excelente calidad, el Zoom Nikkor 18-55 3.5/5.6G, o como “cuerpo solo”. Calidad de imagen sobresaliente El sensor que dota a la D80 es un CCD de 10,2 megapíxeles, con una muy buena respuesta en luces y sombras (rango dinámico). Podremos escoger el grado de contraste, o dejarlo en “automático”. De este modo disminuirá en las escenas muy contrastadas o aumentará en las escenas de bajo contraste. El captor es sensible desde ISO 100 hasta los ISO 1600, y - llegado el caso – podemos forzarlo hasta velocidades no calibradas más elevadas (Hi-1 y Hi-2). Se dice que es similar al empleado en la Nikon D200 y en la Sony Alpha DSLR A100. Las imágenes son muy nítidas y plenas de detalle, con gamas de colores saturadas o suaves. De hecho, la D80 nos permite escoger entre tres gamas de color, aunque el fabricante no es demasiado explícito en su manual. Una de las gamas es la estándar de la industria gráfica avanzada, el Adobe RGB (conocido en el mundo Nikon como el "Modo II"). El Modo Ia equivale a la gama sRGB, ideal para reproducciones directas y para la web. La gama Modo IIIa consiste en un patrón sRGB con "colores optimizado para la reproducción de paisaje". Al emplearlo conseguimos tonos algo más ricos en los verdes y azules. Las diferencias existen, y lo ideal es comprobar personalmente y escoger cuál es adecuado para cada situación. Preferimos el Modo Ia, aunque el resto es totalmente utilizable. Las funciones destinadas al aficionado también son interesantes. Entre ellas se destaca la opción para fotografiar en blanco y negro directamente desde la cámara. Esto no sería demasiado novedoso, si no fuese porque la D80 nos permite emplear “filtros de colores” para lograr distintas reproducciones tonales. ¡Es muy fácil y divertido de usar! También pudimos retocar las tomas directamente, sin tener que recurrir a una computadora. Se puede corregir color, pasar a blanco y negro, sepia o cianotipo, etc. Al ver las fotos en la TV, podremos proyectarlas con animación y música de fondo (algo típico de las últimas compactas Coolpix de Nikon). Las DSLR de Nikon tienen la posibilidad de controlarse desde la PC. Por medio del software Camera Control Pro (incluido en el paquete) pudimos emplear la cámara mientras estaba conectada a la PC. Ello nos permitió modificar también la curvas de contrastes. Las editamos en el Camera Control Pro y logramos así otras curvas caracterísiticas. De esta manera podremos adaptar la forma en que actúa el sensor frente a las luces, sombras, y los colores. Como ya mencionamos, la D80 cuenta con varios tratamientos "de fábrica", y una memoria que permite al usuario cargar un tratamiento de imagen propio. Sería interesante poder cargar más de una configuración, como sí pueden otros modelos más avanzados de la compañía japonesa. Potencia bruta Por supuesto, trabajar en el formato RAW nos ahorra estos pasos. Los archivos RAW consisten en la información en bruto tomada por el sensor, a diferencia de los archivos JPG convencionales, que ya están procesados. Los archivos en bruto de las cámaras Nikon se denominan NEF. La libertad que nos permiten consiste en que podremos prescindir de las modificaciones que realiza la cámara en forma arbitraria al momento de la toma, y decidir durante la etapa de postproducción en la computadora cómo queremos que se vean nuestras imágenes. Al poder almacenar achivos NEF y los JPEG, logramos una gran versatilidad. Los archivos NEF por otro lado son bastante económicos en términos de espacio con respecto a lo que estabamos acostumbrado. La cámara los maneja sin problema alguno. Una aplicación potente y poco documentada es el control inalámbrico de flashes. Nikon desarrolló el “Sistema Creativo de Iluminación”. Básicamente, se usan secuencias rápidas de preflashes para controlar a distancia hasta tres grupos independientes de flashes Nikon. Pudimos así regular la potencia de salida de varios flashes SB-800 desde la pantalla sin tener que hacer ninguna actividad engorrosa. El sistema es es tan versátil, que en un futuro artículo contaremos más al respecto. El paquete de software incluye también un editor de archivos NEF que es sobresaliente, en Nikon Capture NX 1.1 (versión de prueba por 30 días). Este programa permite trabajar los archivos RAW con amplia libertad y empleando "puntos de control", lo que agiliza la edición de las imágenes y la realización de algunos efectos que son complicados de lograr en Photoshop. Para emplear los archivos RAW en Photoshop CS2 debe actualizarse el módulo Camera RAW a la versión 3.7. Con ello se logrará leer los archivos de las nuevas cámaras D80, D40X, Canon 40D, etc. También vienen un visualizador de fotos capaz de realizar videos y otras utilidades menores. La cámara es rápida y el autofoco en su opción Zona AF Dinámica, AF-A, es consistente y muy bueno (aún en las situaciones de escasa luz). La medición matricial es también muy buena. La vida de la batería ronda los 1.000 disparos, y la cámara permite conocer con bastante exactitud la duración restante de la misma a través del menú y del indicador de cinco etapas. Entre los accesorios Nikon contamos con una gran variedad de objetivos para todas las aplicaciones. También la D80 en particular puede contar con la empuñadura vertical MB-D80, que se adosa en la parte inferior de la cámara y otorga mayor libertad a la hora de sacar fotos en posición horizontal. También este "grip" permite agregarle dos baterías, o trabajar con 6 pilas AA. |